Un enemigo inesperado

Aquella larga noche era interrumpida por el resonar interminable de los cogitadores de la barcaza de guerra de los lobos espaciales, repetían sin descanso un mensaje de largo alcance que avisaba de la traición al Emperador de la Humanidad. Una fuerza indeterminada de marines espaciales traidores preparaban un ritual sangriento en un planeta del sector donde se hallaba en ese momento el crucero de batalla “La Lanza de Russ”. Inmediatamente el Señor Lobo dio ordenes de prepararse para el combate, anunciando la próxima oportunidad de honrar al padre de todos, todas las mandas bajo su mando elevaron vítores ante la próxima victoria en honor del Emperador de la Humanidad.


Tras el descenso en barcaza, algo se salía de lo normal, si bien los pilares que se indicaban en el mensaje estaban vibrando con una secuencia similar, no seguía las especificaciones habituales de la energía disforme. El Señor Lobo exigió la máxima atención y, antes de poder responder, las fuerzas traidoras abrieron una arrolladora ola de disparos inesperadas, que cogieron a parte de las manadas por sorpresa, los primeros en recibir los impactos fueron los Dreadnought Redemtors, letales andanadas de fusión que hicieron mella en la dura armadura de ceramita de estos leviatanes de guerra.

Respondieron con celeridad los Lobos Espaciales, haciendo fuego rápidamente sobre las fuerzas traidoras a su alcance, esto como paso previo al salvaje asalto inmediatamente posterior de la Caballería de los Lobos Trueno. Las abundantes fuerzas traidoras lucían orgullosas sus armaduras azul cristalino, demasiado limpias para ser servidores de los Dioses Impuros, pensó en silencio el Señor Lobo.

La manada de Revienta Infiernos abrió fuego sin piedad sobre la unidad traidora mejor posicionada en el campo de batalla que le permitía disponer de un excelente ángulo de disparo. Esperando los lobos encontrarse una fuerza menos acorazada, la Caballería Lobo forzó una carga a vida o muerte, que se descubrió suicida cuando las unidad de traidores, luchando como ases demoniacos con sus espadas de energía y sus escudos tormenta, acabó con la Caballería Lobo con estocadas sin parangón.

El Señor Lobo seguía en silencio, y con preocupación, las noticias recibidas desde el campo de batalla. Sospechaba que habían sido engañados y arrastrados hasta un enfrentamiento que no era lo que parecía, las cosas iban de mal en peor. Esos marines traidores eran disciplinados y metódicos, no como otras legiones o escoria traidora contra la que habían salido vencedores en innumerables enfrentamientos anteriores. Cedían terreno, abrían fuego ordenadamente, se movían con la disciplina de un solo hombre, el Señor Lobo desecho estos pensamientos al explotar tras el uno de sus dreadnoughts, lo que le hizo reaccionar y avanzar con furia a la batalla.

El Sacerdote Lobo Ignar el Blanco recitaba letanías inspiradoras, esto motivaba a sus hermanos a lanzarse al combate con mas vehemencia, aún más que la habitual en los Lobos Espaciales. Rápidamente el flanco sur y el este fueron tomados por las fuerzas leales, a costa de perder dos dreadnoughts. Durante unos segundos se levantaron las tinieblas del campo de batalla, los Guardahojas que acompañaban al Señor Lobo divisaron a escasa distancia al Señor de la Guerra Traidor, esté los miró fijamente y pareció gritar algo por radio pero su voz fue enmudecida por la espada de uno de los Guardahojas. En ese momento el enfrentamiento empezó a decantarse a favor de los Lobos Espaciales, el jaque mate fue la aparición de los Arradores con sus poderosos rifles de fusión pesados, sin contemplaciones eliminaron un dreadnought traidor que parecía defender uno de los pilares emisores de la señal, en ese momento se derrumbó la línea de defensa traidora y los Lobos Espaciales pudieron confirmar una victoria ante la traición, pero a un coste mucho mayor de lo previsto.

Informe de Batalla de Warhammer 40k, Lobos Espaciales vs. Legiones Traidoras

Planes dentro de planes y fintas dentro de fintas, el tiempo demostró que no había sido una victoria contra el enemigo, los poderes ruinosos habían urdido un engaño muy sutil para hacer luchar a hermano contra hermano. El capitulo traidor no era otro que las Lanzas del Emperador, sucesores de los Ultramarines, los cuales también fueron engañados al recibir señales de que una legión traidora intentaba controlar estos estratégicos pilares de comunicación.

La batalla finalizó, los hermanos retornaron fatigados a sus cruceros de batalla, abatidos por el alcance y consecuencias del engaño. Ese día solo hubo un ganador: Los enemigos del Emperador de la Humanidad…

by Gronan


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: