No se suele quedar los martes para jugar, pero hemos venido de Essen con un montón de juegos y ganas de jugar. Ahí estábamos Jose, Marcos, Valentín, Vicent y un servidor, Sergio, dispuestos a estrenar alguna de las novedades.

Algunos ya habíamos probado el Dominion el domingo, pero para hoy queríamos algo con más ‘chicha’ (y el Dominion tiene bastante). Como yo me había medio leído el reglamento del Comuni, decidimos tomar el papel de ciudades del norte de Italia en la alta edad media. Las reglas resultaron ser sencillas, pero hubo una confusión y acabamos jugando con alguna regla mal (sobre todo el uso de los soldados). Aún así la partida estuvo emocionante hasta el último momento. La impresión que nos dio (o quizás la que me dio), fue que el juego no tiene ninguna mecánica novedosa, pero está bien equilibrado y el sistema de apuestas es muy dinámico, recodando al Taller de Leonardo, de los mismos autores.

A continuación, como no, jugamos un Dominion. Un juego en el que cada jugador tiene un mazo (como en los CCG), pero se lo tiene que construir durante el juego. Y cada carta tiene un coste. Una de las mayores ventajas del juego es la rejugabilidad, y algunos empezamos ya a necesitarla. Esto me recuerda a jugar al Agricola sin cartas; a la tercera partida lo pedías a gritos.

Y para terminar, ya habiendo cenado, una de las novedades con más expectación de la feria, el Race for the Galaxy:The Gathering Storm. A mí me gustó mucho, pero no sabría decir si me gustó más que el juego original. Realmente es más de lo mismo, con un poquito de interacción, debido a la competición por las baldosas de objetivos. Una de las grandes ventajas del juego: cuesta menos tiempo jugar una partida que escribir el nombre del juego completo =) De hecho, jugamos una segunda partida.
Sergio.














